
La historia de la humanidad se encuentra llena de eventos relacionados con violencias ejercidas de manera constante y recurrente hacia los niños y las niñas, mediante la necesidad de protegerlos, guiarlos y educarlos se ha justificado siempre el accionar violenta y agresivamente hacia los niños, pese a que existen innumerables políticas relacionadas con la garantía integral de derechos, los índices continúan en crecimiento exponencial en especial en América Latina y el Caribe donde lideramos el triste ranking de países con mayores tipos de violencias contra niños, niñas, adolescentes y mujeres (ver ranking).
Está claro que ejercer actitudes o comportamientos violentos hacia nuestros hijos para educarlo o guiarlos genera en ellos experiencias negativas que perpetúan la violencia de generación en generación, por lo tanto es “obvio” que debemos generar cambios estructurales de forma inmediata.
Pero si está tan claro y es tan obvio, ¿porqué seguimos utilizando la violencia hacia nuestros hijos como una forma de criarlos? la respuesta es compleja y se requiere de un análisis consciente y detallado para conocer y reconocer medidas de transformación colectiva que generen cambios estructurales en el desarrollo humano y social.
Mi enfoque va encaminado a identificar que los padres de familia no cuentan con las estrategias básicas para fundamentar la crianza de forma respetuosa, es decir sin ejercer violencias contra sus hijos, pues no tienen claridad sobre el desarrollo humano de sus hijos y conocer de forma consciente las consecuencias que este comportamiento genera a lo largo de sus vidas.
Una de las razones para la afirmación anterior es que hemos convivido en ambientes violentos durante décadas y mucho de eso ha quedado en nuestros estilos de vida, practicamos actividades violentas y durante el día tenemos actitudes agresivas que nos frustran constantemente, y que además proyectamos hacia los que nos rodean, nuestros padres nos golpearon, a ellos los golpearon nuestros abuelos y además sus docentes, la historia se repite de generación en generación, ¿hasta cuando?.
La familia es un sistema de transferencia constante, nuestros hijos están en modo receptor todo el tiempo, aun cuando no te comunicarás con ellos, están recepcionando hasta el mínimo detalle, por esto es necesario generar cambios y esos cambios debes iniciarlos YA.
Nuestro propósito en Wikipadres es brindarte valor educativo para que logres transformar tus experiencias y mejores tus dinámicas familiares aplicando estrategias basadas en el amor la paciencia y la firmeza.
Tenemos en cuenta una realidad y es que TODOS LOS PADRES AMAN A SUS HIJOS, las circunstancias alrededor de cada familia son diferentes, pero sabemos que los amas y que los guías, te brindamos estrategias aplicables aquí y ahora para que avances en tu propósito de crecer en tu rol de padre.
Te comparto seis herramientas para que implementes ahora y adoptes como estrategia cuando te encuentres en un momento de alta frustración debido al comportamiento de tus hijos:
- Se consciente de que su rol como padre es orientar y educar desde el amor, la paciencia y la firmeza.
- Respirar permite afianzar el punto uno, (tranquilo, todo estara bien, puedes con esto, lo está haciendo bien, nuestros hijos nos enseñan a tolerar la diferencia y encontrar puntos en común, por más difícil que sea la situación, no expreses tus orientaciones de manera irrespetuosa, negativa, agresiva ni violenta, eres el adulto, eres un padre/madre/cuidador amoroso y respetuoso.
- Observa detenidamente el comportamiento de tus hijos e intenta comprender sus solicitudes identificar sus necesidades y su forma de expresar emociones.
- Actúa orientando con firmeza demostrando con una actitud respetuosa tu inconformidad con su comportamiento y siempre orientando frente a lo que deseas y esperas que ocurra.
- Se claro frente a lo que deseas que no ocurra más, y exprésalo respetuosamente, dejándole claro a tus hijos que existen consecuencias de acuerdo a las decisiones que se toman.
- Comprende que esta experiencia debe ser transformadora y constructiva para tus hijos, y para ti debe ser una oportunidad para entenderlos y guiar la expresión de sus emociones.
Ten en cuenta que en la perseverancia está el éxito, con nuestros hijos debemos ser pacientes, brindarles confianza una y otra vez y recuerda que debemos eliminar cualquier tipo de comportamiento violento y agresivo de nuestra forma de crianza…
Te dejo esta última reflexión, si tenemos claro que a una mujer (en mi concepto a nadie) se toca ni con el pétalo de una rosa, ten claro que a un niño, niña o adolescente MUCHO MENOS.

Referencias
*https://www.unicef.org/lac/media/4926/file