¿No más pañal?, ¿según quien?

FOTO: Ketut Subiyanto

Dejar el pañal es uno de los retos que nos proponen las dinámicas del crecimiento y desarrollo de nuestros hijos e hijas, históricamente siempre se ha tratado del adulto, su tiempo y su afán porque su hijo haga todo rápido para que deje de depender tanto, el adulto necesita que el niño camine rápido, que vaya solo al baño, que inicie el proceso educativo radio, que crezca y entienda todo rápido porque "el adulto no tiene tiempo, porque el adulto trabaja, porque el adulto está cansado, porque el adulto, el adulto, el adulto..."

El verdadero reto primero requiere centrar la mirada en tus hijos, y ademas implica aprender y reconocer su desarrollo, apropiar conceptos fisiológicos, y sobre todo aceptar los tiempos particulares de nuestros niños y niñas.

Sobre esto hay exceso de información, pensando en el adulto, ruedan en internet cursos que prometen  aprender técnicas para enseñar a sus hijos a dejar el pañal, pero ¿es realmente cierto esto? ¿Puedo aprender o hacer algo para que mi hijo deje el pañal?

Tan ambigua como la pregunta es la respuesta, pues todo depende del ser humano que crece.

Para darte la respuesta corta, sería un NO, definitivamente dejar el pañal es un proceso fisiológico que responde a la maduración del cerebro de cada niño y niña que crece, así como a factores sociales que acompañan las experiencias, dejamos el pañal cuando nuestro cuerpo y mente están preparados, cuando comprendemos y aceptamos el control de nuestras necesidades y con ello ganamos autonomía de nuestro cuerpo.

Nos hablan mucho de dejar el pañal como si fuera el único proceso en ese desarrollo madurativo, pero sabrás que luego de dejar el pañal los niños/niñas deben dejar la bacinilla, pasar al inodoro, entre tanto los adultos debemos garantizar su aseo y limpieza, e ir guiando a que brindar autonomía para que lo hagan solos, tenlo claro, este proceso es madurativo e implica mucho más que dejar el pañal.

Varias generalidades para tener en cuenta:

  1. Cada niño y niña vive su proceso de forma individual, no hay una edad estricta en que el niño o niña deje el pañal como una norma, sin embargo desde su desarrollo madurativo ira brindando señales claras que debes reconocer para facilitar el tránsito.

  2. Una señal importante es cuando le empieza a incomodar el panal, y desea retirarlo.

  3. Tu hijo(a) reconoce cuando desea hacer “chichi”, “pipi”, “pis” o “caca”, “popo”, ''po” y lo indica.

Ten presente que el hecho de ir mostrando estas señales no significa que es de un día a otro, por lo tanto te sugiero, facilitar los espacios, ubica en el baño su bacinilla o pato, para que vaya relacionando el lugar para hacerlo, pero ten claro que no se impone, no se compara, no se señala, no se incomoda al niño o niña, es su proceso, es su momento, es su tiempo, dale mucho valor a ese instante que vive, que además será clave para su vida.

Recuerda que, ir al baño es un ejercicio que nos acompaña toda la vida, así que no te afanes, vive el proceso con respeto hacia tu hijo/hija y enfocado únicamente en el/ella, el juego siempre será la mejora alternativa de aprendizaje, inventen canciones, hagan bailes, creen un ambiente divertido.

Evita felicitar en exceso, no prometas recompensas, no des estrellas o caras felices, ten claro que no vamos al baño para hacer feliz a otros, sino porque es parte natural de nuestra humanidad, así que no hay programar a los niños y niñas para recibir premios, por hacer algo que es natural.

Reemplaza esto por frases que lo alienten como; hijo/hija estás creciendo, cada vez iremos aprendiendo más, sigamos así...

Si en el proceso, tu hijo/hija hace “pipí” o “popó” en la cama, el suelo, o cualquier otro lugar, reconoce lo que ocurre y orientan con amor, reemplaza el “ya eres grande”, “no debes hacerlo ahí, ya te lo había dicho”, “por que haces eso si ya sabes que está mal”, “la próxima vez no te voy a limpiar”, “te vas a quedar así todo el día”, esto solo retrasara su reconocimiento y frustrara sus avances.

Reemplaza por un fuerte abrazo, indícale “estás aprendiendo, cada vez lo estás haciendo mejor”, recúerdale la canción que construyeron juntos para ir al baño, cambiar rápidamente, orientado a tu hijo/hija a reconocer la sensación de bienestar que produce el estar seco.

Si sientes que este proceso no avanza, que se dificulta reconocer las señales que emite tu hijo, o que tu paciencia está al límite, te sugiero considerar la consulta psicológica como una primer paso para identificar desde tu dinámica y experiencia particular los aspectos clave que te orienten en este proceso.

Tu hijo/hija aprenderá a ir al baño y lo hará toda su vida, en este momento requiere de tu apoyo, guía y acompañamiento, así que prioriza estoy olvídate del afán.


 

Wikipadres

Mi proposito, aportar información de valor educativo para disminuir por medio del dialogo colectivo en temas de familia, el aumento exponencial de la violencia social.

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