
Guiar a la familia es quizá el compromiso más importante que tenemos a lo largo de nuestra vida, ¡vaya responsabilidad! asumir de forma “adecuada” el soporte de otras personas que dependen de ti y de tus decisiones.
En ocasiones nos podemos abrumar frente a tanta responsabilidad, muchos padres de hoy se sienten frustrados porque consideran que sus hijos limitan sus oportunidades, no es difícil encontrar en el diálogo colectivo, el hecho de que muchos hombres y mujeres posponga el tener hijos por considerar que “no pueden realizar sus proyectos”, “los hijos no permiten cumplir muchos sueños”, “deseo tener hijos cuando, me gradué, compre casa, carro y haga una maestría”, o tambien “tuve hijos joven y no pude estudiar”, “como tuve hijos no pude emprender” entre otras.
No es muy favorable para ninguna dinámica sentir que nuestros hijos son una “carga” por el contrario debemos fortalecer el sentimiento de que nuestros hijos vienen a prender el motor de nuestros sueños, a ponerle acelerador a la ejecución de nuestros proyectos, y a permitirnos trascender a través a la siguiente generación.
Te invito a que constantemente revises tus pensamientos y los enfoques a tu cuidado personal, tu salud física, mental y emocional son aspectos de tu bienestar fundamentales para que logres ejecutar de forma adecuada tu rol más importante, e impactes a tu equipo con tu equilibrio, porque debes traducir el amor que sientes por tus hijos en orientaciones responsables y respetuosas que van a acompañar a tus hijos por el RESTO DE SUS VIDAS.
Por eso te quiero recomendar que apliques a tu vida la consigna de que tu familia es tu equipo GANADOR… “somos un equipo” afrontamos juntos todos los escenarios de la vida y nos enfocamos en hacerlo bien, porque todos vamos para un mismo lugar, todos nos comprometimos con el mismo objetivo y lo vamos a lograr.
Los padres deben enfocar toda su atención y avanzar y crecer como familia, construir de forma constante los mejores escenarios para que todos logren el desarrollo individual que requieren para equilibrar la vida y cuidarse siempre para proteger a tu equipo, tu FAMILIA.
Claro que como en todos los equipos hay situaciones diversas que pueden existir entre los miembros del equipo algunas diferencias que muchos momentos pueden ser irreconciliables, pero a diferencia de cualquier otro equipo (deportivo o laboral), el equipo familiar no puede jamás desintegrarse, ni disolverse, aunque los padres finalicen su relación de pareja, siempre estarán ligados a sus hijos y es su responsabilidad continuar vinculados en espacios compartidos, brindando amor y protección para salir siempre a la cancha como un equipo unido y sólido.
Lograr esa solidez y equilibrio, es un camino difícil y requiere de mucha consciencia frente a tu rol de padre y la responsabilidad que sugiere la familia, no hay fórmulas mágicas para que a pesar de cualquier situación (mientras estas no vulneren derechos o atenten contra nuestra dignidad o la de nuestros hijos) la familia debe continuar siendo un equipo pese a las dificultades.
Te comparto cinco claves para que emplees en tu equipo y siempre tengas puesta la camiseta!!!
CLAVE 1:
Fortalecer la comunicación: es fundamental que siempre estemos hablando de nuestros objetivos como equipo y aportando desde cada rol para conseguirlos, compartir tiempo de calidad es una de las mejores recomendaciones, desayunen, almuercen o cenen juntos (de acuerdo a las posibilidades), generen recuerdos organizando vacaciones familiares, salgan juntos al parque, construyan momentos de real conexión como equipo.
CLAVE 2:
Darle prioridad a la salud y equilibrio mental: Guiar las acciones del equipo basadas en el cuidado mutuo y en el bienestar integral de la familia, teniendo en cuenta las necesidades de cada uno, si existen dificultades se deben resolver de forma adecuada y que nuestros hijos aprendan de esta experiencia que por difícil que sea la situación, lo resolvemos juntos y tomamos decisiones que nos benefician a todos (aunque en ocasiones la decisión sea separarse o cambiar dinámicas).
CLAVE 3:
Orientar a los miembros más pequeños del equipo: los padres somos los líderes del equipo, y debemos asegurarnos de transmitir siempre los objetivos a los pequeños, para que ellos, que hacen parte fundamental de nuestro equipo también trabajen por cumplir los objetivos que benefician a todos, los niños crecerán teniendo claro que se resuelven conflictos juntos, se dialoga en familia, se confía en el otro, esto beneficiará su desarrollo social ya que generará la tendencia a construir vínculos sociales más estables, a contar y respetar al otro y a saber que cuenta con un soporte familiar cuando necesite resolver conflictos.
CLAVE 4:
Resolver juntos: Cuando surjan diferencias entre los miembros del equipo, se deben buscar las mejores estrategias para solucionar, una de las características más importante de cualquier equipo es la confianza, todos nos comunicamos y confiamos en el otro, es fundamental que esa confianza crezca conforme crece el equipo.
CLAVE 5:
Siempre con la camiseta puesta: pese a que los padres decidan finalizar su relación de pareja, o que los hijos crezcan, o presenten algún comportamiento disruptivos o desafiantes, o tal vez que alguno de los padres decida vincularse afectivamente con otra pareja (entre otras muchas problemáticas que surgen en la Familia) SIEMPRE debemos tener la camiseta puesta del equipo y trabajar unidos por el bienestar integral de todos, para esto es necesario tener muy claro la clave numero 2, el equilibrio y cuidado por nuestra salud mental para aceptar los retos que nos pone la vida cuando finalizamos una relación de pareja, o cuando debamos adaptar herramientas para buscar apoyo frente al comportamiento de nuestros hijos, el equipo siempre se soporta, se apoya y se ama.
Siempre es un buen momento para empezar a ver a familia como el equipo que SOMOS.
*Además de papá, mamá e hijos, tu equipo puede estar conformado por mamá, abuelos, hijos, papá, abuelos hijos, abuelos y nietos, mama e hijos, papá e hijos, mamá, mamá e hijos, papá, papá e hijos, o cualquier conformación de grupo familiar, lo importante es conducir al equipo para el mismo lado y que los hijos se construyan de experiencias propositivas a lo largo de su crianza.
Crecer juntos es cambiar la historia.
