
Nos preguntamos de manera constante si frente a la crianza de nuestros hijos lo estamos haciendo bien, pues la sociedad (incluyendo en primer lugar a nuestra propia familia) siempre nos deja saber cuando lo estamos haciendo mal, no nos orientan frente a cuando debemos comprometernos a mejorar como padres y madres, sino que generalmente nos juzgan y señalan. (no siempre pero suele ocurrir)
El mejor reconocimiento siempre será el de tener como propósito ver a tus hijos no solo felices sino con desarrollo óptimo, creciendo con referencia a tus orientaciones, guía y acompañamiento, cuando logras garantizar con efectividad sus derechos y así mismo aportar mucho valor educativo a sus vidas, será sin duda el momento en que comprendas que lo estás haciendo muy bien.
Pero ten en cuenta que no lo haces bien porque tus hijos sean “perfectos” (es decir que nunca griten, salten, lloren o se expresen libremente), no deseamos tener hijos robot, ni queremos niños que se comporten como adultos, lo haces bien porque logras gestionar y brindar a tus hijos herramientas para asumir los retos del día a día.
Sabrás que esto no es fácil ni se logra de un día para el otro, si ya identificaste que que hay temas en los que necesitas mayor información y requieres orientación es sin duda este el primer paso para crecer como padres, lo primero es que te reconozcas en uno de los tres estilos de crianza* y a partir de ahí ajustes lo necesario para ser mejor.
Y entonces ¿que tipo de padre/madre eres?
Un padre/madre autoritario que tiene unos puntos de vista muy rígidos, en los cuales te consideras autónomo en tus decisiones y sientes que es innecesario dialogar o acordar con tus hijos, pues el padre eres tu y definitivamente si se “porta mal” hay que castigarlo.
Un padre/madre permisivo que accede fácilmente a las exigencias de los hijos, y evitar una confrontación para no llegar a la tan temida “expresión de emociones o pataleta”, y terminas dando a tus hijos siempre lo que piden convirtiéndolos en pequeño dictador, evitas brindas guía o acompañamiento a sus actividades pues consideras que solo puede hacerlo y que así debe aprender.
Un padre/madre democrático, indicando con firmeza tus orientaciones y buscando acuerdos con tus hijos frente a lo que requieres y ellos desean dejando claro tu punto de vista y el aprendizaje que deseas impartir, pero dialogando y aceptando que no siempre estamos de acuerdo en todos, sin pasar sobre sus necesidades pero guiando y acompañando el aprendizaje sobre los límites.
Todos los límites son “problemáticos”, por lo cual el estilo de crianza más recomendable para implementar es el democrático, pues prevé un punto de vista integral donde priman las opiniones de todos y permiten el crecimiento mutuo.
Si te identificas con el padre/madre autoritario debes considerar que no tomar a tu hijo en cuenta y sus puntos de vista, desestimando sus necesidades, puede generar para él/ella una visión de la vida donde sí a sus padres no les interesa su opinión, a nadie más le va a interés, sentirá disminuida su autoestima y esto generará entre otras, dificultades para establecer vínculos afectivos. .
Si te identificas con el padre/madre permisivo, debes considerar que con este estilo de crianza generan en tus hijos una visión errada de la realidad, pues nadie obtiene nada en la vida sin trabajar o sentir que lo ha “ganado” estas creando un ser humano hostil, sintiendo que debe exigir a la sociedad lo que necesita, tal como te lo exige a ti, y dado que tu se lo das siempre, el niño esperará que esta sociedad también lo haga, posiblemente cuando la sociedad niegue sus requerimientos sobreviene un conflicto mayor y bien sabes que al no cumplir las normas la sociedad aplica consecuencias que van desde la sanción social hasta el conflicto con la ley.
Si te identificas con el padre democrático, seguro te caracterizas por considerar las opiniones de tus hijos y este es un buen punto de partida pues tienes claro que el dialogo construye el aprendizaje, debes siempre fortalecer la generación de límites y normas, orientando desde el amor y el respeto teniendo en cuenta que mantener el equilibro no es fácil, pero es necesario así que sin duda este es el estilo de padres integral y el modelo que deseamos y al que deseamos llegar.
Ser un padre democrático es sin duda orientarse mediante la fórmula: <+ amor + paciencia + firmeza>, lograras centrarte en afianzar el vínculo afectivo y en ser paciente y tener una actitud de aprendizaje constante frente al comportamiento de tus hijos, orientando con firmeza y asertividad y logrando un resultado positivo en tus hijos.
Para lograr ser padres efectivos utilizando un estilo de crianza democrático, es necesario contar con una actitud constante de aprendizaje, reconocer que requieres mayores herramientas para mejorar el equilibro en tu estilo de crianza y apuntarle a asumir alternativas que te permitan fortalecer tu rol de padre/madre y/o cuidador.
Adopta un estilo de crianza democrática que te permita mediante estas cinco estrategias fortalecer tu rol de padre/madre y/o cuidador, el resultado sin duda va a beneficiar la relación con tus hijos, afianzando las bases de los adultos que serán mañana.
- Identifica las necesidades de tus hijos y otorga reconocimiento a ellas para que ganen seguridad y autonomía.
- Da valor a las decisiones de tus hijos y buscar siempre que tome la iniciativa frente a la solución de problemas que se generan en la vida cotidiana.
- Estableces límites con firmeza, aceptando que se cometen errores, pero sin generar conflictos.
- Caracterízate por establecer un canal de comunicación frecuente donde con claridad y firmeza, pero con mucho amor y paciencia dejes claro a tus hijos los límites y normas que se deben respetar.
- Identifica en el juego libre y compartido un tiempo de calidad para tus hijos y un medio para construir aprendizajes conjuntos, da mucho valor al tiempo compartido.
Crecer junto a tus hijos es un acto de humildad y amor, es importante aceptar que por el hecho de ser padres no sabemos todo lo que significa tener un hijo pues no es algo que se aprende de un día a otro, o con solo el hecho de tenerlos, se requiere educarse y aprender constantemente de los retos que implica el criar, sin duda el primer paso es tener esta actitud aprendizaje ya que esto impactará de muy buena forma a tus hijos quienes después de ti, se beneficiarán de todo el conocimiento que adquieras.

Tatiana Lasso
Psicóloga - Especialista en Pedagogía y Desarrollo Humano.
Referencias
*Diana Baumrind, trabajo clásico de los años 1967 y 1971, en el que se tiene en cuenta la interrelación de tres variables paternas básicas: control, comunicación e implicación afectiva. Dicha autora estableció cómo determinados estilos educativos parentales («authoritarian discipline» o estilo autoritario, «permissive discipline» o estilo no restrictivo y «authoritative discipline» o estilo autoritativo) se correlacionan con el desarrollo de cualidades y características en los niños/as de 3 a 15 años. https://www.redalyc.org/pdf/727/72720110.pdf