La crianza de nuestros hijos una práctica 100% social.


En temas de crianza es fundamental saber que; si bien es cierto como padres, somos autónomos para elegir la educación y formación de nuestros hijos, también es cierto que esta, es una gran responsabilidad social, pues nuestros hijos hacen parte de la sociedad a la pertenecemos todos. 


De forma histórica hemos aprendido que criar a nuestros hijos es una práctica privada de la cual nadie debe opinar, sin embargo en el mundo de hoy, sabemos que asumir los procesos de crianza de nuestros hijos implica un componente de social, pues la crianza es una practica es práctica social que influye tanto en ellos como individuos que crecen, como en todos los que hacemos parte de la sociedad. 


Pero entender la crianza como un proceso social es relativamente nuevo, la historia de la infancia nos cuenta cómo los niños han transitado espacios sociales y familiares desde perspectivas muy distintas de las que hoy consideramos, ya lo expresaba Philippe Ariés (1960) en los dos primeros capítulos de su obra “El niño y la vida familiar en el antiguo régimen” donde relata diversas dinámicas que dieron paso a la configuración y visión moderna y contemporánea de la infancia ilustrando cómo durante los siglos XVI y XVII inicia un interés por comprender a aquellos seres pequeños e insignificantes, cuya presencia en la sociedad era breve y poco recordada” 


Y es que Philippe Aries fue de los primeros autores en recopilar la historia de los niños desde diversas dinámicas, concluyendo que prácticamente antes del siglo XIV los niños eran inexistentes, no se conocen registros del concepto “infancia” de esas épocas, los niños no cobraban sentido una vez iniciaban sus primeros pasos, solo eran tenidos en cuenta cuando eran bebés, luego eran olvidados y tratados de forma déspota por su constante quejido y llanto,  los niños realmente eran molestos! la mortandad infantil era muy alta, pero tal como Aries indicó en su obra, ““La gente no podía apegarse demasiado a lo que se consideraba un eventual desecho”


Luego entre los siglos XVII y XVIII los niños tomaron mayor relevancia en la sociedad al principio por ser parte importante de la iconografía de la época, que los ilustraba como “angelitos” que fluctuaban en el ambiente, y luego por ser considerados adultos pequeños, en el siglo XVIII los niños desde los 7 años hacían parte de la fuerza laboral, y mucha de esa fuerza que  impulsó la revolución industrial se debe a los niños y adolescentes que hicieron parte de esa historia. 


Fue hasta el siglo XIX que los niños empezaron a ser vistos como indefensos, la mirada se volcó hacia su vulnerabilidad y su necesidad de protección y educación, es fundamental reconocer que el trabajo de las damas de alta sociedad fue necesario para que los niños empezaran a ver vistos desde esa realidad, niños expósitos, en calle y con toda la influencia de los adultos que los acompañaban en esos contextos, todo estos procesos hicieron que se crearán diversas organizaciones que aún hoy están vigentes en la lucha por los derechos de los niños. 


En 1989 se ratifica la Convención sobre los Derechos de los Niños, luego de muchos diálogos y un proceso de conciencia importante por parte especialmente de los estados miembros, esta convención ratifica lo que hoy por hoy vemos, estados que atienden de forma prioritaria a los niños y niñas, que les permiten su desarrollo integral, siendo veedores y garantes de lo que sus padres aportan en la crianza. 


Sin embargo y pese a lo expresado considero que aunque ha sido fundamental todas las políticas que se han generado alrededor del cuidado, protección y garantía de derechos de los niños, niñas y adolescente el siguiente paso es que como sociedad dejemos de ver a los niños como seres carentes y vulnerables y nos permitamos percibirlos y entenderlos como seres humanos completos, en formación y con altos potenciales, esto conlleva a que reprochamos cada vez más cualquier maltrato, menosprecio, dolor o tristeza que los niños vivan, debemos tener tolerancia cero hacia cualquier actitud que perjudique y daña a un niño, niña o adolescente.  


Si lo vemos así, comprenderemos que nuestros niños están aprendiendo de cada paso que dan, que con nuestro amor y respeto incondicional les facilitaremos las cosas para que logren afianzar sus potencialidades, creemos en ellos y sabemos que si algo pasa no es por su responsabilidad, ni por la nuestra como padres o madres,  si estamos dando lo mejor de nosotros y estamos siendo pacientes, respetuosos, y amorosos, es decir ejercemos firmeza en nuestras decisiones conscientes de que les hacemos bien y les permitimos crecer y creer en ellos mismos, (afianzamos sus potencialidades y les permite aprender de sus errores). 


Como padres tenemos la responsabilidad de acompañar a nuestros hijos, brindando las bases que los harán adultos responsables, creativos y productivos para sí mismos y para nuestra sociedad, por lo tanto debemos aprender herramientas que nos permitan crecer en esta labor, hay tres pilares fundamentales para criar y orientar a  nuestros hijos en su desarrollo: 


  1. Amor: un sentimiento que debemos fortalecer día a día, abrazando, besando y compartiendo tiempo de calidad. 

  2. Paciencia: una capacidad que como padres debemos fortalecer de forma constante, no es fácil criar, facilitar o enseñar, es necesario que tengamos claridad sobre nuestras propias necesidades y límites, gestionemos nuestras emociones y nos permitamos comprender sobre el desarrollo de nuestros hijos para atender sus necesidades.

  3. Firmeza: Ser firme es contribuir a un diálogo y orientación claro y seguro para nuestros hijos, donde establezcamos autoridad y generemos confianza en ellos. 


Desde mi experiencia siempre invitó a los padres, madres y a todos los que influyen directa e indirectamente en la vida de los niños a ver la crianza desde una perspectiva social y a permitir el apoyo de expertos, pues tal como es nueva la concepción de infancia tal como la conocemos, es más nueva a un la educación para padres en temas de crianza, en ese sentido es fundamental buscar las opciones para formarnos y reconocer en la crianza una hermosa posibilidad de crecer juntos. 



Wikipadres

Mi proposito, aportar información de valor educativo para disminuir por medio del dialogo colectivo en temas de familia, el aumento exponencial de la violencia social.

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